La obstrucción uretral (OU) es una de las condiciones clínicas más comunes y urgentes, que ocurre principalmente en gatos machos jóvenes. Es una enfermedad causada por el bloqueo uretral que impide la micción normal, lo que puede inducir rápidamente una hiperpotasemia y una lesión renal aguda que amenazan la vida. El principal inducente es la embolia uretral causada por la enfermedad del tracto urinario inferior felino (ETUIF)/cistitis intersticial felina (CIF); además, la urolitiasis y otras enfermedades raras también pueden causar la enfermedad. La identificación e intervención oportunas pueden evitar complicaciones metabólicas y cardiovasculares graves, determinando directamente la morbilidad y mortalidad de los gatos afectados. El uso de protocolos de diagnóstico y tratamiento estandarizados puede mejorar la tasa de éxito del tratamiento, con la tasa de supervivencia al alta de los gatos afectados alcanzando más del 90%.
¿Por qué es necesaria la identificación rápida de los síntomas?
Los gatos con obstrucción uretral a menudo muestran síntomas clínicos no específicos como anorexia, vómitos y letargo. Algunos dueños de gatos pueden informar síntomas urinarios más específicos, como disuria, micción dolorosa y hematuria. Un hallazgo típico en el examen físico es una vejiga urinaria palpable, firme, sensible y distendida; al mismo tiempo, la mayoría de los gatos afectados están deshidratados, y algunos pueden experimentar bradicardia.
La obstrucción uretral conduce a una rápida sobredistensión de la vejiga, lo que a su vez causa daño a la vejiga e incluso el riesgo de ruptura de la vejiga. El aumento de la presión intravesical se transmite a los riñones, lo que resulta en una disminución del flujo sanguíneo renal y de la función de filtración, llevando a un aumento repentino de los niveles de potasio en sangre, acidosis metabólica y azotemia. Sin un tratamiento activo oportuno, los gatos afectados pueden desarrollar bradicardia fatal en un plazo de 24 horas. Aunque las gatas también pueden mostrar síntomas relacionados con la cistitis intersticial felina (como la micción dolorosa), los gatos machos tienen una uretra más larga que se estrecha bruscamente al final del pene, lo que hace que la embolia uretral secundaria al edema del tracto urinario inferior o la cristaluria sea más probable que cause obstrucción uretral.
Tres Enfoques Diagnósticos Clave
El enfoque es evaluar la capacidad del examinado para identificar elementos diagnósticos de emergencia, dando prioridad a los siguientes tres:
Nivel de Potasio en Sangre
La hiperpotasemia es la amenaza más urgente, y la arritmia causada por la elevación sostenida del potasio en sangre puede llevar a un paro cardíaco. La infusión intravenosa de gluconato de calcio puede proporcionar temporalmente protección cardíaca; la infusión intravenosa continua de insulina de acción corta combinada solo con glucosa, terbutalina o bicarbonato de sodio también puede reducir temporalmente la concentración de iones de potasio en sangre.
Indicadores de Función Renal
La azotemia postrenal, la lesión renal aguda, la deshidratación y el shock pueden llevar a azotemia e hiperfosfatemia. Aliviar la obstrucción uretral y la reposición de líquidos intravenosos con cristaloides para promover la filtración renal puede aliviar la azotemia en la mayoría de los casos.
Electrocardiograma (ECG)
Cuando los niveles de potasio en sangre aumentan a un rango peligroso, aparecerán cambios característicos en el electrocardiograma, incluyendo ondas T picudas, ondas P aplanadas o ausentes (es decir, paro atrial), seguidas de bradicardia secundaria. En algunos gatos afectados, la frecuencia cardíaca puede permanecer normal debido a la excitación simpática, pero las anomalías características en el electrocardiograma seguirán persistiendo. Elementos diagnósticos auxiliares como el hemograma completo, un conjunto completo de pruebas bioquímicas, análisis de gases en sangre, examen ecográfico dirigido y monitoreo de la presión arterial también son componentes importantes de la evaluación inicial del estado del gato.
Triage Eficiente y Estabilización de la Condición
Analgesia Inmediata
Los gatos con obstrucción uretral sufren un dolor severo. Se prefieren los agonistas μ-opioides completos (como metadona, hidromorfona); si dichos medicamentos no están disponibles, se puede seleccionar buprenorfina. Se deben evitar los antiinflamatorios no esteroideos para evitar empeorar la función renal ya deteriorada del gato afectado.
Estabilización de la Condición Antes del Alivio de la Obstrucción
Establecer de inmediato un acceso intravenoso y comenzar la reposición de líquidos. Basado en los resultados del diagnóstico preliminar, si el gato afectado tiene hiperpotasemia, se debe administrar tratamiento sintomático de manera oportuna. Al mismo tiempo, gestionar indicadores relacionados con el shock, como la hipotensión y la hipotermia. Después de sedar al gato afectado, se puede realizar una cistocentesis de descompresión; si el gato afectado está en estado crítico, se puede realizar la operación directamente al ingreso, con el requisito fundamental de mantener al gato afectado quieto. Esta operación puede aliviar rápidamente la distensión de la vejiga, reducir la presión intrauretral y crear condiciones para la posterior cateterización.
Sedación y Cateterización
La cateterización debe realizarse bajo anestesia, y la elección de los fármacos anestésicos debe determinarse según la gravedad de la condición del gato. Los benzodiazepinas ayudan a aliviar el espasmo uretral; la anestesia epidural caudal puede reducir la dosis de fármacos anestésicos y mejorar la tasa de éxito de la cateterización. Durante la operación, se debe utilizar un catéter urinario blando completamente lubricado, y la operación debe ser suave. Los catéteres de permanencia a corto plazo deben ser suturados y fijados, con un sistema de recolección de orina cerrado para el drenaje continuo de orina. Después de aliviar la obstrucción, enjuague suavemente la vejiga con solución salina normal.
Pasos Diagnósticos Posteriores
Después de que la condición del gato esté estabilizada y se haya aliviado la obstrucción, el proceso de diagnóstico debe mejorarse aún más: realizar radiografías abdominales para confirmar la posición correcta del catéter y verificar la presencia de urolitos radiopacos; recolectar muestras de orina antes del lavado del catéter para un conjunto completo de análisis de orina y cultivo de orina (si es necesario) para determinar si el gato afectado tiene infección del sistema urinario y cristaluria.
Puntos Clave de Manejo Después del Alivio de la Obstrucción
Continuar la infusión intravenosa de cristaloides, administrar analgésicos (buprenorfina combinada con gabapentina, si es necesario), y revisar los indicadores sanguíneos regularmente hasta que regresen a la normalidad. Los electrolitos deben ser monitoreados frecuentemente, cada 2-4 horas antes de regresar a la normalidad, y ajustados a cada 8-12 horas después de regresar a la normalidad; si los indicadores de gases en sangre del gato afectado son anormales en el diagnóstico inicial, se debe revisar el gas en sangre para evaluar si la acidosis se ha aliviado; los indicadores de función renal deben ser revisados diariamente.
Algunos gatos afectados experimentarán una evidente diuresis post-obstructiva. La producción de orina debe ser monitoreada cada 1-2 horas, y los líquidos corporales perdidos deben ser suplementados ajustando la tasa de fluidos intravenosos para evitar la deshidratación del gato afectado y adaptarse a las necesidades diuréticas. A medida que la condición del gato se estabiliza, ajuste gradualmente la tasa de reemplazo de fluidos. Además, se deben tomar medidas como la intervención farmacológica, la optimización del entorno y la operación estandarizada para minimizar la respuesta al estrés del gato afectado durante la hospitalización.
Cuatro Indicaciones para la Extracción del Catéter
Después de que el catéter haya estado colocado durante al menos 24 horas, se puede juzgar la idoneidad para la extracción en función de los siguientes cuatro indicadores:
- Orina clara (sin hematuria, sin turbidez)
- Producción de orina normal
- Tasa de fluidos intravenosos gradualmente reducida
- Alivio completo de los síntomas de azotemia
Después de la extracción del catéter, es necesario confirmar que el gato afectado puede orinar de manera independiente y fluida. Considerando que la cateterización puede causar infección iatrogénica, se puede realizar un cultivo de orina después de la extracción del catéter. Al alta, prescribir analgésicos orales a corto plazo según la condición del gato, y antibióticos si es necesario.
Prevención Multidimensional de la Recurrencia
El riesgo de recurrencia de obstrucción uretral felina a lo largo de la vida es tan alto como el 50%. Se debe recordar a los dueños de gatos sobre los riesgos relacionados y los síntomas de la recurrencia de la enfermedad, e informarles sobre las medidas de intervención para reducir la tasa de recurrencia. Los métodos de prevención incluyen: aumentar la ingesta de agua del gato (alimentar con comida húmeda, usar fuentes de agua, colocar más cuencos de agua); reducir los factores de estrés (prestar especial atención a los cambios ambientales, como el número y la limpieza de las cajas de arena); si el gato afectado tiene cristaluria, alimentar con comida prescrita para el tracto urinario.
Para los gatos con obstrucción uretral recurrente, se puede considerar la uretróstomía perineal (PU), pero esta operación es invasiva y puede causar complicaciones, por lo que no es el tratamiento de primera elección. Si el gato afectado tiene urolitos, se debe realizar una cistotomía para eliminar las piedras después de que la condición esté completamente estabilizada y los indicadores sanguíneos vuelvan a la normalidad, y la operación debe completarse antes de la extracción del catéter para evitar la recurrencia inmediata de la obstrucción después de la cirugía. Después de la eliminación de las piedras, se debe realizar un análisis de componentes para determinar el tipo de alimento de prescripción que el gato afectado necesita comer a largo plazo.
Se debe guiar a los dueños de gatos para que comprendan que el estrés es el principal desencadenante de la cistitis intersticial felina, y proporcionarles sugerencias preventivas multifacéticas como el ajuste ambiental, el manejo dietético y la intervención farmacológica.